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Noveno mes de embarazo

Noveno mes de embarazo (Semanas 35 a 40)
Tu hijo ya está totalmente formado y, a finales de este mes, listo para nacer. Su crecimiento continúa ¡a una velocidad de unos 250 gramos por semana!, y cuando llegue el momento pesará algo más de 3 kilos y medirá alrededor de 50 centímetros.

La piel se ha alisado y las arrugas han desaparecido, al igual que el lanugo, aunque pueden quedarle restos en la espalda. Todos los huesos de su esqueleto están soldados, excepto los del cráneo, lo que permitirá a su cabecita "acoplarse" sin dificultad al estrecho canal del parto. Estas zonas sin osificar se denominan fontanelas y no se cerrarán hasta varios meses después de nacer.

También para facilitarle la labor de nacer su piel aparece recubierta por una capa de grasa blanquecina que hará más cómodo su deslizamiento a través del canal del parto, y que le ayudará, una vez en el exterior, a mantener la temperatura corporal.

El bebé regordete que llevas dentro de ti apenas tiene espacio para moverse, y prefiere aguardar la señal de salida acurrucado en el útero, con la cabeza hacia abajo, los brazos cruzados sobre el pecho y las piernas dobladas esperando el gran día...

Tu cuerpo continúa adaptándose al volumen del vientre. En este último mes son frecuentes los cambios de humor. A veces te puedes sentir cansada y con mucho sueño, y en otras ocasiones sentirte con energía suficiente como para cambiar todos los muebles de sitio.

Pero lo que sin duda ocupa tus pensamientos la mayor parte del tiempo es la incertidumbre del parto. ¿Cuanto durará? Aunque cada parto es distinto, si eres primeriza es probable que se prolongue más de seis horas. Según algunos expertos, el estado psicológico de la madre puede influir en su duración: si estás muy nerviosa, es posible que la dilatación sea más lenta. Por tanto, procura ir al hospital tranquila y confiada. En poco tiempo podrás abrazar a tu bebé.
 !Ya Pronto lo tendras en brazos¡
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Octavo mes de embarazo

Octavo mes de embarazo (semanas 31 a 34)
Al futuro bebé sólo le quedan cuatro semanas para perfeccionar su organismo y prepararse para nacer. A partir de ahora comienza a aumentar de peso a gran velocidad. Al final de esta etapa mide unos 45 centímetros y puede pesar alrededor de 2500 gramos.

Su piel es más rosada y lisa y el lanugo va desapareciendo. Incluso sus diminutas uñas ya han crecido. Además de engordar, se está haciendo más fuerte contra las infecciones. Ahora recibe de ti una cantidad de anticuerpos muy superior a la que ha asimilado durante todo el período intrauterino. Estos anticuerpos le protegerán hasta que su propio sistema inmunitario esté maduro.
Sus órganos genitales también han terminado de formarse. En los niños, los testículos ocupan su lugar y descienden al escroto. En las niñas, los labios menores se aprecian claramente. Traga mucha cantidad de líquido amniótico, pero no tiene ningún problema para asimilarlo, pues su estómago, intestinos y riñones funcionan a la perfección.

Uno de estos días, tu hijo realizará su última pirueta: la que le permitirá darse la vuelta por completo y colocarse en "posición de salida" (generalmente, con la cabeza hacia abajo) para el momento del parto.

Tu vientre es cada día más voluminoso y notas más que nunca las incomodidades del embarazo. Es posible que duermas mal y en algunos casos vuelven los mareos y las náuseas. De nuevo, necesitas ir al servicio con frecuencia: el útero presiona la vejiga con insistencia, y ha subido tanto que empuja sobre el diafragma, provocando una desagradable sensación de falta de aire. Son las molestias de la recta final, a las que se une la impaciencia por tener tu bebé en brazos.

Es muy frecuente que las embarazadas piensen durante este mes que su bebé nacerá antes de tiempo. Afortunadamente, estos pensamientos no se cumplen en la mayoría de los casos y los bebés nacen a término. Aunque tu hijo ya podrá sobrevivir fuera del útero, las semanas que quedan para el parto son muy importantes para que se complete la maduración de su sistema respiratorio.
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Séptimo mes de embarazo

Séptimo mes de embarazo (semanas 27 a 30)
El futuro bebé ha comenzado a acumular grasa y en unas semanas llevarás en tu interior a un bebé más regordete. Al final de este mes podrá llegar a superar los 1,5 kilos y medirá unos 40 centímetros.

Sus ojos y párpados están completamente formados. El iris se colorea con el característico tono gris azulado de los recién nacidos. En los primeros meses de vida, la luz del sol permitirá la formación de pigmentos oculares y sus ojos ira´n adquiriendo su color definitivo. Sus párpados son cada vez más frecuentes. De hecho, percibe los cambios de luz. Y lo notarás. Si iluminas de forma directa una parte de tu abdomen, seguramente percibas que su cabeza se mueve en dirección a esa luz.

El cerebro funciona de forma muy parecida a la de un recién nacido: las neuronas forman una red que permite la conducción de los estímulos nerviosos y, para que estos mensajes se propaguen rápidamente, alrededor de las fibras nerviosas empieza a formarse una sustancia llamada mielina; este proceso, llamado mielinización, será muy intenso hasta el tercer año de vida y continuará, ya de manera más gradual, durante toda la infancia y la adolescencia.

Poco a poco, tu pequeño va adquiriendo grasa corporal y su aspecto no es tan arrugado, aunque su color aún es un poco rojizo.

Durante los nueves meses que dura el embarazo, el útero ensaya los movimientos que realizará en el momento del parto, contrayéndose y relajándose con cierta frecuencia a los largo del día. En el primer trimestre esas contracciones son débiles, y tú no las sientes, además, porque la posición que ocupa el útero en tu vientre aún es muy baja. Comenzarás a notarlas ahora, cuando su tamaño es lo suficientemente grande como para rebasar la línea del ombligo.

Con cada contracción, la tripa se endurece hasta el punto de que te cuesta trabajo hundir los dedos en la piel, normalmente ocurre después de realizar un esfuerzo o si estás nerviosa. También algunas infecciones -urinarias, vaginales...- son capaces de desencadenarlas.

Aunque pueden resultarte molestas en las últimas semanas, estas contracciones no son dolorosas, ni rítmicas -tal vez sientas dos o tres en media hora, por ejemplo, y no notes ninguna otra hasta pasadas unas horas-, y no duran más de cuarenta o cincuenta segundos. Las tres características -la ausencia de dolor, la falta de ritmo y su corta duración- hacen que se distingan claramente de las contracciones "de verdad", las que anuncian el momento del parto
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Sexto mes de embarazo

Sexto mes de embarazo (semanas 23 a 26)
Las necesidades de alimento aumentan de manera espectacular en los últimos meses de embarazo y, para que no le falten, el intercambio de nutrientes a través de la placenta es cada vez mayor.

El cuerpo de tu hijo es cada vez mas proporcionado y comienza a parecerse al bebé regordete que imaginas. Alrededor de la semana 23, un cabello muy fino ha comenzado a cubrirle la cabeza.

Los movimientos de succión se perfeccionan: logra atrapar el dedo pulgar con la boca y lo chupa con fuerza. Gracias a estos «ensayos» la lactancia tendrá pocos secretos para él. Pero. además, tragar líquido amniótico le ayudará a ejercitar el sentido del gusto: tu hijo descubre a través de él los diferentes sabores, que varían en función de la alimentación materna. Según algunos estudios, podrá "reconocerlos" mas adelante, en tu leche y en los alimentos que se le ofrezcan.
Finalizado este mes, habrá crecido aproximadamente hasta los 30 centímetros y podría pesar unos 750 gramos. Si naciera ahora podría sobrevivir con ayuda médica.

Los latidos de tu corazón y la intensidad de tu respiración le dan la pista de lo que te agrada o te disgusta: ya antes de nacer tu hijo está aprendiendo a conocerte.

Casi sin darte cuenta, está finalizando el segundo trimestre. Te sientes tranquila: el embarazo marcha bien y cada vez piensas más en tu bebé. Tu cuerpo es ya claramente el de una embarazada. Al final de este mes la parte superior del útero habrá alcanzado el nivel del ombligo. Pero el vientre no aún no pesa y, al mismo tiempo que tu hijo despliega esa actividad intensa que percibes ya claramente, tú te sientes llena de energía: organizas la canastilla, te esmeras con los ejercicios preparatorios para el parto, sales a pasear, quieres hacer miles de cosas…

Estás realmente comprometida con tu papel de madre y te informas de lo que ocurre en tu interior, haces planes para cuando nazca el niño… Por la noche sueñas intensamente con tu hijo ya nacido. Tu instinto maternal como tu bebé, crecen juntos.
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Quinto mes de embarazo (semanas 19 a 22)

Han pasado 17 semanas desde el día de la concepción y tu hijo está perfectamente equipado para "funcionar": con todos sus órganos internos formados, es capaz de eliminar a través de la orina el líquido amniótico que traga, pues ya trabajan sus riñones, y la sangre circula por el cordón umbilical permitiendo el intercambio de alimentos y productos de desecho con la madre.

En el intestino comienza a acumularse el meconio, las primeras heces que eliminará al nacer. Y el páncreas empezará enseguida a fabricar insulina, la hormona que le permitirá regular su nivel de azúcar en sangre. Alcanzada la primera mitad del embarazo, su ritmo de crecimiento se entontece y el futuro bebé «se concentra» en la maduración de sus sistemas y órganos.

En lo que respecta a sus movimientos, cada vez son más coordinados y frecuentes, pues los músculos y el sistema nervioso están más desarrollados. Por ejemplo, le encanta hacer piruetas y desplaza el útero, empujando sus paredes con los pies: cada vez que lo hace, tu abdomen se abulta. Su ciclo de vigilia y sueño parecido al que tendrá cuando nazca: alterna fases de sueño profundo con otras de sueño ligero, en las que una palmada sobre el abdomen puede sobresaltarle. Estos períodos de descanso no suelen coincidir con los de la madre; y así, él puede permanecer activo mientras tú duermes profundamente, o al contrario: dormir como un tronco al mediodía, mientras tú vas al trabajo o realizas tareas cotidianas.

Alrededor de la semana 20 ya mide unos 16 centímetros y pesa alrededor de 320 gramos, si bien al final de esta etapa puede alcanzar casi medio kilo. En este momento es cuando mejor puede vérsele en la ecografía en la que se distinguen ya claramente los órganos sexuales de modo que, si para un momento, podréis saber si es niño o niña.
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Cuarto mes de embarazo

Cuarto mes de embarazo ( Semanas 15 a 18)
Alrededor de la semana 16 tu hijo mide unos 12 centímetros y pesa 110 gramos. Cada día es más parecido a como lo sueñas, aunque muy delgadito y con la piel rosada y transparente. La recubre el lanugo, una fina pelusilla de la que aún quedarán restos al nacer, y en ella comienzan a funcionar las glándulas sudoríparas y sebáceas. Su cuerpo está formado y crece rápidamente, con lo cual ya es más proporcionado con respecto a su cabeza.

Aunque sus ojos permanecen cerrados, parece que ya son sensibles a la luz, pues reacciona cuando se acerca un foco luminoso al abdomen. Los sonidos del exterior le llegan muy amortiguados, pero él escucha y reconoce las voces más próximas: las vuestras. Se relaja cuando ponéis música suave y se sobresalta con los ruidos fuertes. Se muestra cada vez más activo: si aún no lo has hecho, estás a punto de empezar a sentir sus movimientos.

El embarazo avanza y tus caderas dan fe de ello. Comienzan a ensancharse, pues tu organismo ya ha comenzado a acumular la grasa que en los últimos meses necesitará tu bebé y que te servirá para la lactancia. Como te sientes más llena de energía, despliegas actividad por los cuatro costados y te sientes con fuerza para "llegar a todo". Cuidado, no olvides que tu bebé necesita una madre feliz, pero descansada.

Sobre todo, vigila tus niveles de estrés en el trabajo, que pueden sumarse a los propios de cualquier etapa de cambio, como es esta en la que te encuentras. Has de saber que el estrés continuado puede ocasionar problemas al feto e incluso provocar un parto prematuro. Así pues, no te exijas por encima de tus posibilidades, sobre todo si trabajas fuera de casa. Asume que tienes algunas limitaciones, organiza tus tareas por prioridades y no olvides que si tu puesto de trabajo influye negativamente en tu estado de salud tienes todo el derecho a dejarlo temporalmente.

En casa, comparte los problemas o tus miedos con tu pareja, haz ejercicio, sal con tus amigos... y piensa en el bebé que va a nacer. Ahora, él es lo más importante.
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Tercer mes de embarazo (Semanas 11 a 14)

Al final de la semana 11 el futuro bebé posee rasgos humanos cada vez más fáciles de identificar y un cuerpo más proporcionado. Se inicia el peristaltismo intestinal, es decir, los movimientos que permiten que el contenido del intestino avance.

La cabeza ya se ha enderezado totalmente. y si pudieras verle la cara, ahora te parecería más humana: los ojos comienzan a ocupar su posición (antes se encontraban demasiado separados), y aunque están cerrados, se transparentan, oscuros y redondos, a través de la piel; tiene una naricilla respingona, se distinguen la frente y la barbilla, las orejas están bien formadas y se ha desarrollado el cuello.

También en este mes las células óseas comienzan a organizarse y se forman los primeros huesos: las costillas y la pelvis. Su piel, rojiza y traslúcida, comienza a cubrirse de una pelusilla fina que se extiende primero sobre las cejas y encima del labio superior.

Al comienzo de este período se había iniciado la diferencia sexual y los testículos de los niños segregan tetosterona. En la recta final, los órganos sexuales externos maduran y adquieren sus características según el bebé sea niño o niña: aunque aún es pronto para distinguirlo en la ecografía, los varones ya tienen un pequeño pene.

Tu hijo mide entre 8 y 10 centímetros y pesa unos 50 gramos. El primer trimestre de embarazo toca a su fin y con él, también, la fase más crítica de su desarrollo: el riesgo de malformaciones y de aborto espontáneo ya es muy bajo.

En este mes ya te sientes más segura y tranquila con el embarazo. Has escuchado su corazón, lo has visto en la primera ecografía... Todo va bien. Si no lo habías hecho antes, llega el momento de anunciar tu embarazo, de barajar nombres de niño y niña, de comenzar a preparar la canastilla...

Los signos físicos del embarazo son cada día más evidentes: la cintura se desdibuja y la ropa comienza a quedarse pequeña, aunque sólo lo notas tú; el útero, que tiene ya el tamaño de una naranja, se halla aún refugiado en la pelvis, de modo que aún no luces vientre de embarazada. Esto cambiará enseguida, a lo largo del próximo mes. En cambio, el pecho sí ha aumentado mucho de tamaño, y es notorio el oscurecimiento de la areola del pezón.

Por primera vez te sientes realmente cómoda en tu piel de embarazada. Y guapa: las hormonas se encargan de que la piel parezca más tersa e hidratada, y el cabello tiene más brillo y volumen que antes. Han desaparecido el cansancio y las náuseas. ¡Tienes tantos motivos para estar de buen humor!
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Segundo mes de embarazo (Semanas 7 a 10)

El desarrollo continúa a toda velocidad: aquellos «bultitos» de las semanas pasadas han crecido y se han transformado en brazos y piernas, aunque aún son muy cortos en relación con el cuerpo, y en sus extremos se adivinan las manos y los pies.

Al final de la octava semana, la sexta después de la concepción, el estómago del embrión ha adquirido su forma definitiva, se están formando los riñones y el aparato urinario y las células sexuales se desplazan hasta el lugar donde, más adelante, se desarrollarán el aparato genital masculino y el femenino. La carita del futuro bebé también está mas desarrollada y se pueden distinguir la nariz, las orejas, incluso los labios.

Mide entre 10 y 13 milímetros y, en la consulta del ginecólogo, puedes escuchar los latidos de su corazón a un ritmo del doble que el tuyo: entre 140 y 150 pulsaciones por minuto.

El corazón ya tiene las cuatro cavidades del corazón humano. En la semana 9 su pequeño cuerpo empieza a "enderezarse" y ya se mueve, aunque todavía no lo notas. Y al final de la semana 10 se completa la construcción de casi todos los órganos, incluidos el corazón y el sistema circulatorio.

Tu pequeño ya tiene dedos en las manos y los pies. El tamaño de su cabeza corresponde casi a la mitad del tamaño de su cuerpo. Los cambios son tan importantes que los expertos dejan de considerarlo un embrión y comienzan a llamarlo feto, albergas en tu vientre una personita de 4 centímetros de longitud y alrededor de 3 gramos de peso.

Para ti, el inicio del segundo mes comienza con una buena noticia: la confirmación de tu nuevo estado. Los test de embarazo detectan en la orina la presencia de una hormona, la gonadotropina coriónica, que aparece desde el mismo momento de la concepción.
El sueño y el cansancio que te acompañan no son un escollo, sino un útil regalo: te obligan a descansar más horas de las que tenías por costumbre y ahorrar energía para ti y tu bebe.

Recuerda: tu organismo trabaja a pleno rendimiento para fabricar la placenta y adaptarse a las exigencias de un huésped que no para de crecer. Ríndete, y deja que tu cuerpo descanse las horas que necesite.
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Primer mes de embarazo (semanas 1 a 6)

El óvulo fertilizado, llamado cigoto, se dirige al útero materno, que se ha preparado a conciencia para acogerlo engrosando considerablemente la mucosa que lo recubre y poniendo a su disposición los nutrientes que precisa. Mientras se desplaza empieza a multiplicarse hasta adquirir el aspecto de una abigarrada mora (llamada mórula) que ya contiene toda la información sobre cómo será el bebé: su grupo sanguíneo, el color de sus ojos, el sexo…
Una vez que alcanza el útero, busca el lugar idóneo donde "anidar". El nuevo inquilino "avisa" de su presencia a tu organismo. El mensaje es: "aunque no me conoces, acéptame y protégeme". Cuando lo recibe, tu sistema inmunológico baja la guardia y la ovulación se detiene. A partir de ahora, le tratará como al mejor de los huéspedes.
Han pasado 28 días desde la última regla, y la siguiente está a punto de llegar. Llevas casi 15 días embarazada. Aunque es poco tiempo, tal vez ya sientes que algo está cambiando dentro de ti. Desde el primer momento todo tu cuerpo se prepara, incluido tu pecho, que comienza a disponerse para la lactancia. Quizá ya notas esos síntomas característicos de los primeros días: el sueño, el cansancio, la tensión en las mamas. A los signos físicos se unen los de la incertidumbre: ¿estaré embarazada?, ¿es esto lo que quería? Y los tan comentados cambios de humor, que te traerán de cabeza a ti y a quienes te acompañan.
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33 Semanas De Embarazo

Esta semana tu bebé pesa tanto como una piña, casi 2 kilos y mide 17,2 pulgadas (43,6 centímetros) desde la cabecita hasta los talones.

Gracias al peso que ha subido en las últimas semanas, está perdiendo ese aspecto arrugadito que tenía hasta ahora. La mayoría de los huesos se están endureciendo, aunque los de la cabecita todavía están muy blandos; de hecho, son huesos separados que tienen espacios entre ellos. Esta flexibilidad en los huesos de la cabecita permite que se compriman para pasar por el canal vaginal. La presión es a veces tan intensa durante el nacimiento que algunos bebés nacen con la cabeza en forma de cono. Pero no te preocupes porque esto es totalmente normal y no les hace ningún daño. Además es temporal, porque en poco tiempo tienen un aspecto normal. A pesar de esto, los huesos de la cabeza no estarán completamente unidos hasta que el bebé tenga entre 9 y 18 meses.
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32 Semanas de embarazo

Esta semana tu bebé probablemente pesa  ya casi 4 libras (unos 1,8 kilos) y mide unas 17 pulgadas (unos 43 centímetros). Sus uñitas ya están completamente formadas. Hay algunos bebés que en esta semana ya tienen cabello, pero otros sólo tienen un poquito de vello, como el que recubre un durazno (melocotón). El bebé ocupa ahora casi todo el espacio que hay en el útero, ¡pero eso no quiere decir que su nivel de actividad se haya reducido! Quizás hayas escuchado decir que es normal que los bebés se muevan un poco menos a medida que avanza el embarazo, pero eso no es verdad, simplemente cambia el tipo de movimientos que hacen. Si notas una reducción en sus movimientos, debes llamar a tu doctor.
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31 Semanas De Embarazo

Tu bebé mide unas 16 pulgadas, más de 40,5 centímetros. Pesa el equivalente a cuatro naranjas, algo   de 1,5 kilos, y dentro de poco va a dar otro "estirón". Ahora puede girar su cabecita de un lado a otro. Claro que todavía no sabe que eso quiere decir "no", ¡pero ya verás qué pronto lo aprende cuando nazca! La grasa que ha estado acumulando en los últimos meses hace que sus bracitos y piernas se vean llenos y torneados.
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30 Semanas De Embarazo

Tu bebé tiene el tamaño de un repollo grande. Mide un poco más de 15 pulgadas y media (alrededor de 39 centímetros) y ahora pesa casi 3 libras (unos 1,4 kilos). Está flotando en casi medio litro de líquido amniótico, pero ese volumen disminuirá a medida que crezca y ocupe todo el útero.
Ahora puede distinguir entre la luz y la oscuridad, ¡e incluso puede seguir con sus ojitos una luz que se mueve! Cuando nazca, mantendrá los ojos cerrados la mayor parte del tiempo, pero cuando los abra, responderán a los cambios de luz. Sin embargo, sólo podrá ver las cosas que tenga a unas pulgadas o centímetros de su rostro. Pero no te preocupes, porque cuando lo tengas en brazos, ¡a ti te verá perfectamente!
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29 Semanas De Embarazo

Tu bebé está creciendo muy rápido! Tiene el tamaño de una calabaza pequeña, pesa alrededor de media libra más de lo que pesaba la semana pasada ( masomenos 1,133 kilos). Además, mide 15 pulgadas (38 centímetros) desde la cabecita hasta los talones. Los músculos y pulmones siguen desarrollándose y la cabecita está creciendo para acomodar el cerebro, que cada día está más grande. Como está creciendo tanto, ahora es cuando más nutrición necesita.
Para que tanto tu bebito como tú estén bien alimentados, necesitas tomar suficientes proteínas, vitamina C, ácido fólico, hierro y calcio. Cada día se depositan en su esqueleto unos 200 miligramos de calcio, que van endureciendo sus huesitos.
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28 Semanas De Embarazo

Esta semana tu bebito pesa tanto como un repollo, alrededor de 1 kilo y mide un poco más de 37,5 centímetros, desde la parte de arriba de la cabecita hasta los talones.

También continúa acumulando grasa a medida que se acerca la hora de salir al mundo. Lo más emocionante de esta semana es que ya puede abrir y cerrar los ojos que, además, ¡hasta tienen pestañas! Todavía no los abre para ver; es más bien un reflejo involuntario, pero no falta mucho para que te esté mirando a ti con esos preciosos ojitos.
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4 Semanas de embarazo

Desarrollo de tu bebé
¿Te has hecho ya una prueba de embarazo? Puede que sospeches que algo "diferente" está ocurriendo dentro de ti; algunas mujeres pueden intuir que han quedado embarazadas. O quizás creas que, por las fechas en las que hiciste el amor con tu pareja, hay muchas posibilidades de que estés esperando un bebé. En cualquier caso, al final de esta semana ya podrás confirmarlo con una prueba de embarazo.

Aunque todavía ni siquiera sepas que estás embarazada, ésta es la cuarta semana de tu embarazo porque se empieza a contar desde el primer día de tu último periodo menstrual. El bebé es apenas una bolita microscópica que se llama "embrión", y la verdad es que todavía no se parece mucho a un bebé. Tiene el tamaño de una semilla de amapola. En estos días está acomodándose en el útero y sus órganos están empezando a desarrollarse. Ahora también está creciendo la placenta, que será muy importante para tu embarazo. La placenta es por donde el bebé recibirá el oxígeno y los alimentos (en forma de nutrientes) que entren en tu sangre. Al final de esta semana la placenta comenzará a funcionar.

También en esta semana está creciendo el saco amniótico, la bolsa en la que el bebé estará flotando en líquido amniótico durante todo el embarazo.



• Nota: Los expertos dicen que cada bebé se desarrolla a un ritmo diferente, incluso cuando está en el útero. Estas páginas sobre el desarrollo fetal están designadas para ofrecer una idea general de cómo se desarrolla un bebé durante el embarazo.


Cambios en tu cuerpo
Las pruebas de embarazo ya te pueden confirmar esta semana si estás embarazada. Nada más saberlo lo mejor es llamar al doctor para concertar tu primera cita prenatal. Es posible que tarden en darte una fecha. Algunos doctores no ven a sus pacientes embarazadas hasta que tienen al menos ocho semanas de embarazo. Pero si estás tomando alguna medicación, aunque sea de las que se venden sin receta, o alguna hierba, debes preguntarle por teléfono si puedes seguir tomándola. Algo que les vendrá muy bien tanto a tu bebé como a ti, son las vitaminas prenatales, que se venden sin receta. Pero no tomes más dosis de las indicadas porque esto podría dañar al bebé.
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Estoy embarazada ¿Cuándo dar la gran noticia?

Te acabas de enterar de que estás embarazada: ¿a quién se lo debes decir primero? ¿cuánto tiempo es mejor esperar para anunciarlo?.

Generalmente, después del padre, los primeros en enterarse son los abuelos. Es una noticia difícil de mantener en secreto y enseguida sale a la luz. Sin embargo, en ciertas ocasiones es mejor esperar antes de anunciarlo a toda la familia para evitar sorpresas desagradables.

Anunciárselo al papá (o futuro papá)

Elige un momento de tranquilidad para darle la gran noticia, sobre todo si va a ser papá por primera vez. Puedes comprar un par de zapatitos y ponerlos junto a su almohada con el test de embarazo.

Papá, mamá, suegros, hermanos, cuñados…

Sin duda para todos será una gran noticia, pero ¡para los futuros abuelos lo es mucho más!. Reuníos todos para almorzar y, al final del almuerzo, dales la noticia de alguna forma original. Por ejemplo, encarga una tarta con dibujos de biberones que tenga escrito “Llegaré en 9 meses”. ¡Verás cómo se sorprenden!.

¿Es mejor decirlo pronto o esperar a más tarde?

Siempre es más recomendable esperar a que pase el tercer mes del embarazo. El riesgo de aborto espontáneo es estadísticamente mayor en los primeros meses de embarazo. ¡Pero no debes asustarte! Es solo una forma de protegerte. Si ocurriese algo luego tendrías que andar dando explicaciones a todos de qué pasó, por qué, etc y eso será duro para ti. Es mejor prevenir.

Sin embargo, habrán personas en tu entorno que se darán cuenta de todo sin que les digas nada. Las hay que tienen “olfato” para estas cosas o simplemente se darán cuenta por tus actos: tienes náuseas, has dejado de fumar…

Pero lo más importante de todo es que disfrutes de tu embarazo al máximo. El resto de la familia, aunque se enteren más tarde, igualmente se llevarán una gran sorpresa y les hará muchísima ilusión.

Y por supuesto ¡desde aquí te mando mis felicitaciones!.
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Los 10 primeros sintomas que podria indicar un embarazo

¿Podrías estar embarazada? Lo más probable es que no empieces a sentir los síntomas del embarazo hasta que se te haya retrasado el periodo menstrual, o hasta una o dos semanas después. De hecho, siete de cada 10 mujeres presentan síntomas al cumplir la semana 6 de embarazo.

Si no anotas las fechas de tu ciclo menstrual o si varían mucho de un mes al otro, puede que no estés segura de cuándo esperas tu próximo periodo. Pero si empiezas a sentir los síntomas que leerás a continuación, aunque no los tengas todos, y se te ha retrasado el periodo, es muy probable que estés embarazada. Hazte una prueba del embarazo en casa y lo sabrás con seguridad.

10. Aversión a ciertos alimentos
Si quedaste embarazada hace poco, es normal que el olor del café o de un sándwich de jamón, y ciertos aromas te provoquen náuseas. Aunque no se sabe con seguridad, esto podría ser uno de los efectos colaterales del rápido aumento en los niveles de estrógeno en tu organismo. También podrías notar que algunas comidas que antes disfrutabas, ahora te causan repulsión.

9. Cambios de humor
Es normal tener cambios de humor durante el embarazo. Eso se debe, en parte, a que los cambios hormonales por los que pasa el cuerpo afectan el nivel de los neurotransmisores (los mensajeros químicos del cerebro). Cada persona responde diferente a estos cambios. Hay futuras mamás que experimentan emociones exageradas, algunas buenas y otras no tanto. Otras se sienten más bien deprimidas o ansiosas.

Nota: Si te sientes triste o sin ánimos o crees que no puedes llevar a cabo tus responsabilidades diarias, o bien, crees que puedes lastimarte a ti misma, busca ayuda profesional de inmediato.

8. Hinchazón abdominal
Los cambios hormonales que ocurren al principio del embarazo podrían hacer que te sientas hinchada, como a veces pasa un poco antes de la llegada de tu periodo. Por este motivo, la ropa te puede apretar en la cintura desde muy temprano en el embarazo, aunque tu útero aún esté muy pequeño.

7. Ganas de orinar frecuentemente
Poco tiempo después de quedar encinta puede que te pases el día corriendo al baño. ¿A qué se debe esto? El principal motivo es que durante el embarazo aumenta la cantidad de sangre y otros líquidos que circulan por tu cuerpo, lo cual significa que tus riñones están trabajando mucho más, y más fluidos se están acumulando en tu vejiga. Podrías empezar a sentir este síntoma a partir de la semana 6 del embarazo.

Lo más probable es que esta sensación aumente o se intensifique a medida que progrese tu embarazo. La cantidad de sangre que circula por tu cuerpo aumenta drásticamente durante tu embarazo. Esto hace que los riñones deban procesar mucho líquido adicional, el cual va a parar a la vejiga. Este problema se agrava a medida que tu bebé crece, ya que ejercerá mayor presión sobre la vejiga.

6. Cansancio
¿Has estado muy cansada últimamente? O mejor dicho, ¿completamente exhausta? Nadie sabe a ciencia cierta el motivo de la fatiga típica del comienzo del embarazo, pero es posible que tu soñolencia se deba al rápido aumento en los niveles de la hormona progesterona. Además ten en cuenta que las náuseas y el tener que despertarte con frecuencia por las noches para orinar, contribuyen a tu cansancio.

Cuando llegues al segundo trimestre empezarás a sentir más energía, aunque el cansancio suele reaparecer al final del embarazo, cuando estarás transportando mucho más peso y las incomodidades típicas de estas fechas podrían impedir que duermas bien por las noches.

5. Sensibilidad e hinchazón en los senos
Uno de los primeros síntomas del embarazo es la hinchazón y sensibilidad en los senos, provocada por el aumento en los niveles hormonales. Esta sensibilidad o dolor puede ser como una versión exagerada de lo que sientes antes de tus periodos. A partir del primer trimestre esta incomodidad disminuirá significativamente, a medida que tu cuerpo se adapta a los cambios hormonales.

4. Náuseas
Algunas mujeres empiezan a sentir náuseas un mes después de haber concebido, aproximadamente. Pero algunas mujeres empiezan a sentir estas molestias un poco antes. Las náuseas y los vómitos típicos del embarazo pueden ocurrir a cualquier hora del día: mañana, tarde o noche.

Lo bueno es que cerca de la mitad de las mujeres que padecen de náuseas dejan de tener estos síntomas al empezar el segundo trimestre. Para la mayoría de las demás mujeres, las náuseas tardarán más o menos otro mes en aliviarse. Unas cuanta afortunadas nunca tienen náuseas.

Lee más sobre mareos y desmayos durante el embarazo y averigua algunos trucos para controlar las náuseas.

3. Retraso de la menstruación
Si tu ciclo menstrual suele ser bastante regular y de repente se retrasa tu periodo, probablemente te harás una prueba del embarazo, mucho antes de que empieces a tener cualquiera de los síntomas anteriores. Pero si tus reglas no son regulares y no tienes la costumbre de anotar las fechas de tu ciclo, las náuseas, la sensibilidad en los senos y las idas frecuentes al baño podrían ser las primeras señales de que estás embarazada, antes siquiera de que te des cuenta del retraso de tu periodo.

2. Tu temperatura basal permanece elevada
Si anotas con regularidad la temperatura basal de tu organismo (tu temperatura al despertarte) y notas que esta permanece elevada por 18 días seguidos, lo más probable es que estés embarazada.

Y, finalmente...

1. La evidencia: el resultado positivo de tu prueba de embarazo casera
Diga lo que diga en la caja, muchas pruebas de embarazo caseras no logran detectar la mayoría de los embarazos hasta aproximadamente una semana después del retraso del periodo. O sea que, si decides hacerte una prueba antes de esa fecha y el resultado es negativo, vuelve a hacértela unos días después.

Recuerda que un bebé empieza a desarrollarse antes de que te des cuenta que estás embarazada, así que es crucial que empieces a cuidar tu salud mientras esperas la respuesta.

Una vez que el resultado sea positivo haz una cita con tu médico. Ahora visita nuestra sección de embarazo, donde encontrarás respuesta a todas tus dudas. Y no olvides suscribirte a nuestras Cartas del embarazo gratuitas, a través de ellas recibirás información semana a semana sobre el desarrollo de tu bebé. ¡Felicidades!
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